¿Qué has dicho?

¿Qué has dicho?

Imagen de chris.

Seguro que en más de una ocasión os habéis alarmado por algo que ha dicho otra persona y que habéis entendido mal.

Me parece especialmente divertido mirar la cara que se nos queda: esa mezcla de susto, extrañeza e incredulidad al haber oído algo que no tiene ningún sentido…

También estoy casi segura de que ciertas personas con “supuestos” (o ciertos) conocimientos sobre psicoanálisis os han explicado repetidas veces que “oímos lo que queremos oír”, lo cual suele conducir a comentarios más o menos graciosos sobre los impulsos sexuales.

Antes de seguir, voy a justificarme: no pretendo ofender a nadie ni criticar a ningún psicoanalista porque no tengo conocimientos sobre el tema. Simplemente enfoco las cosas con un poco de humor…

El otro día en una clase de la facultad, el profesor hablaba tranquilamente sobre la materia que le correspondía, cuando de repente pronunció la palabra “altruismo” y…

Una amiga mía contestó en voz alta, con los ojos como platos y sorprendidísima: “¿Alcoholismo?”

Ni el profesor ni el resto de compañeros, como os podéis imaginar, fuimos capaces de contener la risa. ¿Cómo es posible que a esas horas de la mañana, en una clase de la facultad, alguien esté pensando en alcohol? También me planteo la imagen que habrá desarrollado el profesor de la susodicha…

¿Me contáis alguna anécdota de este tipo? ¿Cuándo os ha jugado una mala pasada vuestro cerebro a la hora de escuchar?

Anuncios

Comenta :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s