“¡Sapristi!”

'Copenhagen Metro escalators' de Stig Nygaard

‘Copenhagen Metro escalators’ de Stig Nygaard

Seguro que, dentro de vuestros grupos de amigos, hay alguien a quien le pasan las cosas más absurdas, anécdotas con las que todos os reís hasta que se os saltan las lágrimas. Y os reís aún más si la persona en cuestión reacciona de forma extraña ante las “adversidades” de la vida.

Tengo que relataros, quizá con menos gracia que la que tiene mi amigo protagonista de esta historia, un tropezón absurdo en el Metro, un “contratiempo” que me hizo reír durante tanto tiempo que me salieron agujetas en el abdomen.

Mi amigo subía por las escaleras del Metro un día cualquiera, en hora punta (más público para su numerito inesperado).

El caso es que el pobre chico subía por las escaleras mecánicas distraídamente cuando, de repente, las cuerdas de la pequeña mochila que llevaba en la espalda se engancharon al pasamanos de las escaleras de bajada y empezaron a tirar de él.

Mi amigo, con su clásico sentido del humor, gritó: “¡Sapristi!”, por lo que todos los de su alrededor se quedaron alucinados mirando mientras él, que había pronunciado esa extraña maldición, empezó a bajar a toda la velocidad que le fue posible (por las escaleras DE SUBIDA), arrojando al aire lo que llevaba en la mano y poniendo sus caras más extrañas.

Imagino que todos los presentes en el espectáculo, así como los vigilantes que observaban las cámaras de seguridad, se rieron hasta límites insospechados.

Otras personas, a pesar de la risa, sacaron su lado más amable para ayudar a mi amigo, como un señor que le esperó en la parte de arriba con el periódico y el libro que el susodicho había lanzado al aire en su intento desesperado por liberarse.

Dos compañeros estaban conmigo cuando la víctima de esta historia (digna de cámara oculta, evidentemente) nos relató todo lo ocurrido. Lloramos de la risa y nos dolía la tripa. Además, no parábamos de decirle: “¡solo a ti se te ocurriría decir sapristi!”.

Llegamos incluso a anotar la fecha aproximada en la que eso había tenido lugar por si algún día conseguimos ir a los archivos de las cámaras de seguridad del Metro. ¿Alguien sabe si se puede acceder a ellos para verlos, o si hace falta permiso de investigación? Jejeje.

Gracias a V. por su magnífica aventura.

Anuncios

Comenta :)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s